Lipedema: Comer esto es lo que más inflama

Lipedema: Comer esto es lo que más inflama

Como nutrióloga y paciente con Lipedema, entiendo perfectamente esta confusión. Es súper común que lleguen pacientes a consulta frustradas y me digan:

"Moni, pero si yo como súper sano y me sigo inflamando".

Para entender qué está pasando, déjame ponerte un ejemplo clásico que veo todo el tiempo. Imaginemos un menú que, a primera vista, parece de 10.

La paciente me cuenta: "Yo desayuno huevo con verduras, como caldo de pollo y ceno tostadas de atún con aguacate".

Suena bien, ¿verdad? Son alimentos nutritivos. Pero vamos a desmenuzar qué pasa realmente en la cocina con esos tres platos, porque ahí es donde se esconden los detalles que nos inflaman.

 

 

 

1. El Desayuno

El huevo es una maravilla, tiene proteína y colina que nos caen genial. El problema casi nunca es el huevo, sino con qué lo acompañamos.

A veces, para que sepa más rico, lo mezclamos con jamón, salchicha o chorizo. Aquí es donde la cosa cambia, porque esos embutidos traen nitritos, unos conservadores que a nuestras células no les encantan y generan estrés en el cuerpo.

Otras veces son las salsas. Esa cátsup que le pones trae un montón de jarabe de maíz (azúcar), o la mayonesa comercial que suele estar hecha con aceites refinados que, en exceso, promueven la inflamación. No es que el jamón sea malo, es que si todos los días tu desayuno "sano" lleva estos extras, vas llenando el vaso de la inflamación sin darte cuenta.

 

 

2. La Comida: El mito del Caldo de Pollo

Llega la hora de comer y pedimos un caldito de pollo, pensando que es lo más saludable del mundo. Y puede serlo.

Pero la realidad es que, en muchas cocinas, el sabor no viene del pollo y las verduras, sino de los famosos cubitos sazonadores. Esos cubos son básicamente concentrados de sal y Glutamato Monosódico. Aunque saben delicioso, si tienes Lipedema, este ingrediente puede hacerte retener líquidos.

La meta aquí es sencilla: intentar usar más hierbas naturales, sal, pimienta ajo y cebolla, y dejar los cubos industriales para ocasiones muy puntuales.

 

3. La Cena: ¿Qué hay en tus tostadas?

Cerramos el día con algo ligero: atún con tostadas. El atún y el aguacate son excelentes antiinflamatorios, pero ojo con los detalles.

Si revisas el paquete de las tostadas, muchas veces traen colorantes artificiales (como el Amarillo 5) para que se vean doraditas y antojables, además de aceites procesados. Si a eso le sumas alguna salsa negra comercial, esa cena ligera se convierte en una carga química pesada para tu sistema linfático antes de dormir.

 

La vida real y el entorno social

Ahora, seamos realistas: no siempre tienes el control de la cocina.

Ya sea que vayas a casa de tus papás o de unos amigos, que salgas a cenar a un restaurante, o que comas a diario en el comedor de tu trabajo o en una cocina económica, es muy probable que ahí usen estos sazonadores. Es normal, lo hacen por sabor y costumbre.

¿Significa que no puedes comer ahí? ¡Para nada! La convivencia también es salud. Si un día comes fuera y notas que te inflamas un poquito, no te castigues. Entiende que fue por los condimentos, no porque tu cuerpo esté fallando ni porque hayas comido "demasiado".

La clave es que, cuando tú tengas el control en tu cocina, elijas ingredientes más limpios.

Conclusión: Se trata de balance, no de prohibición

La nutrición para el Lipedema no se trata de vivir con miedo ni de tener una lista negra de alimentos prohibidos. Se trata de inclinar la balanza a tu favor.

La fórmula es simple: necesitamos sumar más alimentos que te desinflamen y restar los que te inflaman. Si logras que la mayor parte de tu día venga de ingredientes reales y naturales, tu cuerpo tendrá la fuerza para gestionar esos momentos donde consumas algún procesado.

No busques ser perfecta, busca que lo bueno pese más.


Importante: Esta información es educativa. Cada cuerpo con Lipedema es único y reacciona diferente. Lo que buscamos es consciencia para tomar mejores decisiones, no generarte estrés por la comida. Para un plan a tu medida, siempre es mejor la guía profesional.

¿Sientes que haces todo bien pero la inflamación no cede?

A veces solo necesitamos ajustar esos pequeños detalles invisibles para ver grandes cambios. Revisemos tu caso juntas.

[Agenda tu Consulta Inicial aquí] y encontremos el balance que tu cuerpo necesita.

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